miércoles, 20 de enero de 2010

Lunes 18 de enero

Hoy decidí sentarme en los "leones" de la universidad para ver si encontraba algo diferente. Me gusta observar como, con el pasar de las horas, la gente llega a este lugar, se queda un tiempo hasta encontrarse con alguien, fumar en los minutos que tienen entre clase y clase, o solo sentarse en las gradas o en las bancas o junto a los leones para ver quién entra, quién sale, quién les coquetea y quién no les hace caso.
Estas imágenes muestran distintas situaciones que la mayoría de los estudiantes de la USFQ afrontamos día a día

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Por ejemplo, en la primera imagen vemos a este grupo de estudiantes a los que les gusta salir de clases, reunirse y esperar la siguiente clase. La segunda imagen es la de este chico que está sentado sólo, pero al lado del léon. Me pregunto lo siguiente, porque me ha pasado lo mismo, que al estar sola, en vez de ir a la biblioteca, prefieron sentarme un rato en los leones para ver si me encuentro con alguno de mis amigos. Es que parte de la sexualidad del ser humano nos obliga a buscar compañía siempre? No se si hay una respuesta, pero sí se que a muchos de nosotros nos encanta sentarnos en los leones para "farandulear" y no sentirnos tan solos en medio de tanta gente, pero sí estar respaldados con un león de tamaño casi real de metal.
Un comportamiento que seguramente es propio de nuestra generación que en unos años nos parecerá algo de "niños" porque seremos más independientes y no necesitaremos ir al lado de un león para no sentirnos tan solos.




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